El ambiente en la habitación era tenso, cargado de un silencio incómodo entre Alejandro y José Manuel. Solo el sonido constante del monitor cardíaco de Eliana llenaba el espacio, como un recordatorio de que ella seguía allí… pero sin él en su memoria.
Alejandro, con los brazos cruzados, observó a José Manuel y finalmente rompió el mutismo.
—¿Alguna novedad?
José Manuel se pasó una mano por el cabello, visiblemente agotado.
—Nada… sigue sin recordarme.
Alejandro suspiró y miró a Eliana, su expres