Ven aquí ahora mismo.
Amanda no sabía si sentirse aliviada porque no la despidieron o más humillada aún porque el mismísimo Ethan Van Ness tuvo que intervenir para detener aquella reunión absurda.
“Genial. Si antes hablaban de mí… ahora van a tener un festival.”
Los diez minutos que Ethan le había dado a Amanda pasaron como si hubieran sido tres.
O dos.
O medio.
Amanda caminó hacia el ascensor con las manos frías y la respiración entrecortada, intentando convencer a su cerebro de que esto era solo trabajo, que Ethan