Tengo miedo.
La prueba de sangre ya estaba lista y en manos del abogado.
Todo estaba preparado para enfrentarse a los Van Ness y, aun así, Amanda no se sentía lista.
Lo peor no era la herencia, ni el apellido, ni siquiera la mansión. Lo peor era volver a mirar a esa familia de frente y no poder evitar imaginar la escena completa.
La cara de Raquel cuando viera a Noah. La sonrisa de Daniel, esa que siempre venía con veneno. El tip