Los Van Ness van a enloquecerme.
Amanda quiso desaparecer cuando soltó aquella torpe pregunta sobre Rose.
La incomodidad en su rostro fue tan inmediata que Ethan casi pudo sentirla en su propia piel.
—Perdón… no sé por qué hice esa pregunta tan tonta. Olvida lo que dije —murmuró ella, llevándose una mano a la frente mientras su rostro se encendía con un rojo tan adorable que él tuvo que contener una sonrisa.— Por cierto, no tengo problema en dormir en el sofá. De verdad, se ve muy cómodo.
Ethan la miró por un instante, en sile