Eres perfecta para mí.
Amanda se arqueó bajo él, y el gemido que escapó de sus labios fue una mezcla exquisita de dolor y placer puro, susurrando su nombre entre jadeos, mientras sus uñas se clavaban suavemente en su espalda.
Dolía, sí, pero llegaba tan profundo, tocando lugares que la hacían temblar de sensaciones nuevas e indescriptibles.
Cuando finalmente la llenó por completo, un gemido ronco escapó de la garganta de Ethan, mientras cerraba los ojos al sentir cómo ella lo e