Afortunada.
Ethan volvió cambiado por completo.
Amanda ya sabía que él regresaría con otra camisa, pero el impacto igual la golpeó como un ladrillazo suave en medio del pecho. Nada la preparó para verlo así con camiseta blanca sencilla, apenas ajustada, definiéndole los hombros y el pecho sin pedir permiso; unos vaqueros negros que le marcaban las piernas de manera absolutamente indecente y ese look con el cabello un poco despeinado, que lo hacía parecer menos “señor Van Ness” y más “proble