La casa estaba demasiado tranquila y después de todo lo que habíamos vivido, aquello resultaba casi sospechoso. Me encontraba en la terraza principal con Matías dormido en brazos cuando comprendí que llevaba varios minutos sin pensar en abogados, juicios o amenazas, solo estaba allí, respirando tranquila, viviendo un momento en paz
El aire de la mañana era agradable y el jardín lucía especialmente bonito bajo la luz suave del sol, Matías suspiró dormido, sonreí, todavía me costaba creer que fu