El plan de Quiroga era sólido.
Entrada por la puerta lateral del almacén. Equipo dividido en dos grupos. Primero asegurar el perímetro, después subir al piso superior donde estaba la luz. Movimientos silenciosos, coordinados, sin margen para la improvisación.
Lo escuché completo. Lo entendí completo.
Y en algún momento entre el final de la explicación y el momento en que Quiroga dijo que saldrían en diez minutos, algo en mí tomó una decisión que la cabeza todavía no había autorizado.
Fui al bañ