La oferta de trabajo para Julián llegó como un balde de agua fría en medio del incendio. Era un proyecto de infraestructura masivo en Querétaro; un puesto de dirección, un sueldo que duplicaba el actual y la estabilidad que siempre habían soñado. Pero para Elena, era una encrucijada m@ldita: quedarse significaba seguir bajo la sombra de Gael, e irse significaba romper el trato y desatar una guerra legal que Leo no merecía.
Esa tarde, Gael apareció en la farmacia. Ya no traía la prepotencia de l