La primavera llegó a Valencia con flores de cerezo que florecían en el jardín de la mansión Herrera, donde Leo, ahora de ocho años, participaba en proyectos de intercambio escolar con niños de Asia, sus ojos brillantes al compartir historias y tradiciones. Sofía pasaba sus días dirigiendo el programa de liderazgo mundial en pro de la paz, que ahora integraba iniciativas de educación ambiental y justicia social, mientras Ignacio coordinaba misiones de ayuda humanitaria en América Latina, apoyand