El sol de la mañana siguiente bañaba las ventanas del despacho principal de lo que alguna vez había sido la empresa de los padres de Valentina. Ahora, el nombre en la fachada seguía siendo Ferrer & Cía., pero dentro, un grupo de empleados leales trabajaba en secreto para restaurar la verdadera propiedad de la compañía. Valentina se encontraba frente a una gran pantalla, revisando los documentos que Carlos le había preparado, mientras Lucía organizaba los archivos en el escritorio de roble que h