La sala estaba llena de empleados, socios y medios. Ricardo estaba en el escenario con Camila, mostrando su barriga ya redondeada, recibiendo felicitaciones.
"Después de años de trabajo duro, puedo decir que estoy más feliz que nunca", dijo Ricardo al micrófono. "Y pronto tendremos un nuevo miembro en la familia Ferrer, que llevará adelante nuestro legado."
Algunos directivos que habían sido míos antes de traicionarme le aplaudían con entusiasmo.
"¿Y qué pasó con la señora Valdez?", preguntó un