Los preparativos para la llegada del bebé empezaron de inmediato. Santiago transformó una habitación de la mansión en un cuartito de bebé — pintado de color crema, con muebles de madera clara y una cuna que había pertenecido a él cuando era niño.
"Quiero que tenga algo de mi pasado," dijo Santiago a Catalina, mientras colocaban una manta de lana en la cuna. "Para que sepa de dónde viene."
Catalina sonrió. "También le pondré una manta que me hizo mi abuela," dijo. "Para que sepa que viene de una