Un mes después de la reunión en la mansión Mendoza, la vida había vuelto a ser tranquila. Santiago y Catalina dirigían la empresa con éxito, Valeria y Roberto se estaban conociendo cada día mejor, y Jessy se había convertido en un pilar en el departamento de relaciones públicas.
Esa mañana, Catalina se levantó con malestar — había estado sintiéndose cansada y mareada durante unos días. Decidió ir al médico para revisarse. Santiago la acompañó, preocupado.
"¿Estás seguro de que no es nada?" preg