La audición no estaba en mi agenda emocional.
Eso fue lo primero que pensé cuando Rubi me lo confirmó por teléfono, con esa voz neutra que usa cuando sabe que una noticia puede alterar más de lo que debería.
—No es un callback —me aclaró—. Es una nueva lectura. Quieren volver a ver opciones.
—¿Después del callback? —pregunté, incrédula.
—Después del callback.
Colgué sin discutir. En esta industria, discutir no sirve. Solo se asiente y se camina.
El edificio era distinto al anterior. Más pequeño