El correo llega a las 7:12 de la mañana.
No es una hora especial.
No hay música épica de fondo ni señales del destino.
Solo mi celular vibrando sobre la mesa, al lado de una taza de café mal hecho y un pan duro que olvidé tirar anoche.
Lo abro sin pensar demasiado.
Horario de grabación.
Fechas.
Horas.
Dirección del set.
Mi nombre aparece ahí, limpio y claro.
Eva...
Me quedo mirando la pantalla como si pudiera desaparecer si parpadeo.
No es un papel grande.
No es un personaje que vaya a cambiar