Me llevanto, me lavo la cara y me visto como si fuera un día normal.
Rubi está en la cocina, con el cabello recogido y una taza de jugo. Hoy no habla demasiado. Me mira como si intentara ver si voy a cambiar de opinión.
—¿De verdad vas a ir? —pregunta al fin.
—Sí.
—¿Y si te despide?
—Entonces me despide.
Rubi aprieta los labios. No me dice que no lo haga. Ya no es esa fase. Rubi sabe que si me dice "no vayas", yo igual voy. Lo único que cambia es si me voy con culpa o sin ella.
—¿Quieres que vaya contigo? —pregunta.
—No —respondo—. Quédate. Y si hoy no vuelvo temprano, no inventes historias.
Rubi suelta una risa corta, sin humor.
—Ya me imaginé. "Mi hermana está conquistando Hollywood".
—Exacto.
Nos miramos un segundo.
—Si te llaman del set... —empieza.
—No contestes —la corto.
Rubi asiente.
Me meto el guion doblado en el bolso, reviso que llevo identificación, el correo impreso, y el horario. No necesito nada más.
Antes de salir, Rubi se acerca y me aprieta el brazo.
—Hazlo bien —dic