El teléfono vibra mientras termino de practicar mi monólogo frente al espejo.
Rubi está en la cocina, cantando bajito una canción que ni conozco, como si hoy fuera un día normal.
Pero no lo es.
No para mí.
Tomo el teléfono sin pensarlo y desbloqueo la pantalla.
Y ahí está.
El golpe que no esperaba recibir tan temprano.
Una foto.
Publicada por Hellen.
Con un vestido blanco que parece sacado de una sesión de revista.
Sonriendo.
Mostrando un anillo enorme.
Y Andrew a su lado, con la mano en su cintura, sonriendo también.
Título:
"Dije sí. 💍✨ #comprometidos #myforever"
Por un segundo no siento nada.
Ni dolor.
Ni rabia.
Ni sorpresa.
Solo vacío.
Luego, como si alguien girara un interruptor, todo el aire abandona mi cuerpo de golpe.
Rubi gira al escuchar mi respiración entrecortada.
—¿Eva? ¿Qué—?
Le muestro el teléfono.
Ella deja caer la cuchara.
—No...
No digo nada.
No puedo.
Tengo la sensación de que si abro la boca, me rompo.
—Eva, lo siento —dice acercándose—. Ese tipo es un—
—Voy a lle