He sido humillada muchas veces en mi vida, tantas que ya perdí la cuenta.
Mi autoestima ha sido golpeada,y pisoteada tantas veces que hasta dejaría de sonar trágico si lo contara en voz alta.
Cada casting que nunca responde, puerta que no se abre, comentario disfrazado de buena intención y trabajo donde soy la sombra de otros menos talentosos.
Toda mi vida ha sido una eterna pausa, una espera interminable.
Y aun así... tuve la piel lo bastante dura como para trabajar para la mujer que más odio