Ameline llegó a su habitación con las piernas aún temblando por lo que Seth hizo con ella.
Y lo peor era que sabía que él iba a volver esta noche y una parte de ella quería que lo hiciera, quería recibirlo en la cama con lencería lista para él… y otra parte de ella quería esperarlo con un maldito cuchillo lista para apuñalarlo.
Se metió a la ducha y cargó la bañera al tope, llenándola de jabón y sumergiéndose hasta la barbilla, provocando burbujas con sus bufidos, sin dejar de recriminarse p