Mundo ficciónIniciar sesiónHundo la mano en la helada agua y me pongo de rodillas sobre el grueso hielo que empieza a cubrir la laguna. Miro mi reflejo por unos segundos antes de levantar la mirada hacia el hombre que se apoya en un bastón con la empuñadura de un búho. Se quita el sombrero y me reverencia.
—Bàs.
—Eli —asiente.
—¿Qué vienes a decirme? —Mis dedos se entumecen y la piel de mis nudillos se arruga. Sonrío cuando siento la aleta de un pez que pasa rápidamente debajo de mi palma—. ¿Qué
Es un capítulo emotivo que siempre escribir para darles como enseñanza muchas cosillas, entre ellas saber dejar ir. Espero que comprendan, asimismo, la verdadera razón de esta parte, ya que aquí reflejo a la verdadera Eli, la que es madura y humana. Espero que les guste y comenten qué les pareció. Los quiero muuuuucho. Gracias por leerme.







