Capítulo 97. Decisión tomada
Aria duerme inquieta, atrapada en un sueño sofocante. De pronto, una presión aguda en su vientre la obliga a abrir los ojos con un grito desgarrador. Se incorpora sobresaltada y jadeando. El sudor empapa su cuerpo y la sábana pegada a su piel le resulta insoportable. Su pecho sube y baja con violencia. El calor que la consume es tan intenso que siente como si la hubiesen lanzado dentro de un horno encendido.
—¡Hermana! ¿Qué sucede? —Joel irrumpe en la habitación, los ojos desorbitados—. ¿Qué fu