Capítulo 96. Cumpliré mi promesa
En la manada de Luna Negra, el ambiente suele ser rígido, casi solemne, pero Ramiro avanza a pasos rápidos por el pasillo principal, como si no pudiera contener la urgencia que lo empuja. Tiene una carpeta en la mano. Sus dedos aprietan el cartón con tanta fuerza. Llega frente a la puerta más imponente de todo el recinto: la oficina del alfa. Sin detenerse, la abre y entra.
—Encontraron una pista —dice con voz firme, dejando la carpeta frente al escritorio.
El alfa Thane levanta la vista de los