Capítulo 71. Soy Lyla… tu loba
Horas antes…
Erika avanza por la acera como si cada paso fuera una descarga de rabia. El aire fresco y la lluvia le golpean el rostro, pero no logra enfriar la temperatura que le arde en la sangre. Sus pasos retumban contra el suelo y, aunque su respiración es acelerada, no reduce el ritmo.
Entra en su casa y sube directo a su habitación. Cierra la puerta con un golpe y sus ojos recorren cada rincón. Abre el armario, revisa el balcón, echa un vistazo por la ventana. El silencio es total.
Saca e