Capítulo 72. Tú serás mía
Aria despierta aturdida otra vez, pero esta vez el lugar es distinto. La oscuridad lo cubre todo y un eco extraño rebota en las paredes, amplificando el dolor punzante que late en su cabeza. Es un eco hueco, como si la habitación estuviera hecha de piedra o metal, y cada sonido rebota mil veces hasta desaparecer. Trata de enfocar la mirada, pero apenas logra distinguir una pequeña ventana rectangular, alta y estrecha, por donde se cuela un hilo de luz pálida.
El frío del suelo se le mete hasta