Punto de vista: Isabella Roberts
Sus dedos estaban fríos. El vestido que eligió le quedaba suelto, como si su cuerpo ya no supiera cómo sostener ni su propia presencia. Caminaba junto a sus padres, y aunque su madre le ofrecía apoyo silencioso, Isabella sentía que estaba completamente sola.
Frente a ella, la gran casa del Alfa Esteban se alzaba firme, demasiado perfecta, demasiado intacta. Le dolía pensar que dentro de esas paredes iba a destruir algo. Algo que tal vez alguna vez podría haberla