Estefanía respiró profundamente, tratando de serenarse. Había querido ver a su hermano antes de cualquier confrontación, pero aparentemente eso no iba a ser posible.
—Todo este tiempo has tomado mis palabras como burla —suspiró con cansancio—. No entiendes que voy en serio cuando digo que quiero separarme. Cristian, de verdad, no nos hagamos más daño. Podemos ser amigos. Tengo mucho que agradecerte. Lo que hiciste por Javier anoche no tengo cómo pagarlo, pero… no quiero seguir desgastándome en