Estefanía no esperaba estar nuevamente delante de este hombre tan pronto. Mucho menos en estas circunstancias.
Según lo que sabía y entendía, Gonzalo Sterling era un hombre poderoso, alguien que se suponía que defendía la justicia, no que ordenaba secuestros.
Pensó que en todo esto debía existir alguna especie de confusión, ya que para ella carecía de toda lógica.
—Señor Sterling… ¿qué significa esto? —logró preguntar, tratando de controlar la inestabilidad de su respiración—. Supongo que deb