Estefanía jamás imaginó que la siguiente vez que vería a Carolina sería en un lugar como ese.
Un funeral.
Un maldito funeral.
—¡Carolina! —lloró dejándose caer sobre la lápida.
Javier también estaba presente, pero era Cristian quien desentonaba completamente con el lugar.
Su presencia no tenía nada que ver con el luto.
Él no estaba allí por su amiga.
El resto de los asistentes ya estaban yéndose.
Habían asistido muy pocas personas, pero entre ellas reconoció a dos chicas.
Sí, ella había visto e