Estefanía tomó el control del televisor y lo apagó sin dudarlo.
Lo que se decía de Cristian la acababa de dejar muy intranquila.
«Tras ganar el juicio del Grupo Avelar, crecen las sospechas sobre la vulnerabilidad en los sistemas del prestigioso bufete Sterling. Expertos señalan que Cristian Sterling podría haber simulado un ataque informático para beneficiarse a expensas de la firma...»
Ella sabía perfectamente que aquellas palabras no eran más que calumnias.
El hombre que conocía no era así.