La tranquilidad en la Mansión Kóvach, recién recuperada tras la convalecencia de Damon y el mágico, pero incierto beso, fue abruptamente quebrantada por la llegada de una visita no deseada.
El Detective Vaughn, con su abrigo de lana oscura y su expresión de fría persistencia, apareció en el umbral, buscando a Damon bajo la fachada de una "actualización" sobre la investigación del atentado.
Damon lo recibió en su estudio, un espacio diseñado para la fría lógica de los negocios, pero que ahora se