La mañana siguiente en la villa encontró a todos reunidos en la sala principal. La luz del sol entraba por la ventana e iluminaba la mesa de madera donde estaban desplegadas las pruebas: las fotos tomadas en el barco, las impresiones con los datos de la USB, y los informes recientes con los testimonios de las mujeres rescatadas y algunos guardias que habían empezado a cooperar. El ambiente era algo tenso muy a pesar de lo concetrados que estaban todos.
Javier dio un golpecito a los papeles. "Con esto tenemos una acusación sólida contra la red. Pero Eduardo Salgado sigue estando fuera de nuestro alcance directo. Los testimonios lo señalan como el jefe, sí, pero son testimonios. Él nunca dio una orden por escrito, nunca apareció en las fotos. Sus abogados argumentarán que es una conspiración en su contra."
Vijay asintió, pasando un dedo por la pantalla de su tableta. "La USB es la llave. Ahí está su firma digital, las transferencias que él autorizó. Pero en un juicio, su defensa dirá qu