No me encontraba a gusto sin Natalia en mi despacho, pero había muchas cosas urgentes por tratar. Demasiados cabos sueltos con esa maldita cofradía. Quería anular mi compromiso con Isabella lo antes posible, para poder quedarme con Natalia sin que nadie me lo impidiera.
Entonces mi mundo se vino abajo. Una llamada de la escolta de Natalia. Sin dudarlo un instante lo cogí.
—Señor, nos han tendido una emboscada. Su asistente ha logrado escapar del primer ataque, pero los están persiguiendo.