Sí, había contratado a Karem hacía un par de días. Ella ya andaba por casa haciendo que todo fuera extremadamente eficiente. Casi no llegaba a pensar en algo cuando la respuesta era siempre la misma.
—Ya está hecho.
¿Me desagradaba? Al principio debo reconocer que me parecía absolutamente intolerable. Tras varios días, estaba comenzando a comprender que tanto Karem como mi suegra tenían razón. Debía evolucionar, crecer, florecer… Daba igual cómo lo denominara; era consciente de que la nueva señ