—Por supuesto que lo está —dedujo su amigo—. ¿Cómo dejaste que esto te sucediera a ti? Y mientras estabas comprometido con otra mujer.
—Sucedió antes —dijo, seco.
Le explicó lo ocurrido sin adornos ni detalles innecesarios; solo lo imprescindible. Cuando terminó, su amigo guardó silencio unos segundos.
—¿Estás seguro de que ella no sabía quién eras cuando te la llevaste a la cama? —preguntó al fin—. Incluso la escena fuera del baño pudo haber sido planeada por ella y por ese tipo. Ahora está e