Dimitri siempre había creído que podía con todo.
El gran e invencible hombre de negocios.
Bueno… al parecer no podía con todo.
Cuando se trataba de ver a su esposa luchando para traer a su hija al mundo, solo podía pensar que jamás habría soportado estar en su lugar. Aunque si hubiera existido alguna forma de cambiarse por ella, lo habría hecho sin dudar.
La epidural la había ayudado con el dolor, pero no con el esfuerzo que exigía cada contracción. Amelia tenía el rostro enrojecido, el sudor d