A Dimitri no le sorprendió en absoluto el lugar que Alaric había elegido para reunirse con Miles. Eran unos almacenes abandonados en las afueras de la ciudad, rodeados de terreno vacío y caminos poco transitados.
Lo que Alaric no sabía era que aquel sitio también era perfecto para lo que Dimitri tenía en mente o habría reconsiderado su decisión.
Observó a lo lejos la estructura de concreto desgastado y las entradas laterales medio cubiertas por contenedores oxidados. Oliver ya había revisado