9-AMIGAS.
—¡Vaya, vaya!, pero si es la princesa que estaba en la boda —dijo Hermes mirándo a Emma detenida y descaradamente.
Ella y Pablo habían llegado a la casa de Draco hacía unos minutos nada más y Hermes era quien los había recivido.
—Si tú estas aqui, supongo de Grecia...—comentó Emma.
—Si, ella está aqui.
—¿Podemos ver a Draco, por favor? —preguntó Pablo.
—¡Claro, claro! siéntense, voy por él.
Emma y Pablo tomaron haciento.
—¿Qué mierda esta pasando aqui? —susurró Emma.
—No sé, pero espero que Dra