10-UN HEREDERO.
—Bien —Pablo respiró profundo y se puso de pie —yo me voy a mi casa, demasiada adrenalina por hoy, los cincuentones no podemos tener una dosis tan alta, corremos el riesgo de morir por sobredosis —bromeó Pablo con su edad —¿podrías avisarle a Emma? —le dijo a Hermes —vino sin su carro, la voy a dejar en su casa.
—Tranquilo, yo me ocupo, yo la llevo —le contestó este.
—¿Seguro?
—Si hombre si.
—No te preocupes—contestó Draco —Hermes es de mi total confianza, estará cien por ciento segura