Jennifer
Sus fuertes manos sujetan mis caderas mientras nos devoramos en el asiento trasero de un taxi. Nos terminamos de volver locos, llevo una botella de vodka en mi mano, cuando separamos nuestras bocas es solo para bebernos ese potente licor que lo único que hace es acrecentar estas ganas de comernos hasta los huesos.
Pongo el pico de la botella en su boca y la levanto para que beba del líquido transparente. Miro su manzana de adán moverse sensualmente al tragar. Me muerdo los labios y peg