Mundo ficciónIniciar sesión¿Qué es lo peor de ser la hija de uno de los hombres más poderosos del país? Definitivamente, perder la libertad. Jennifer Campbell no conoce la vida más allá de los lujos y excentricidades de la poderosa familia a la que pertenece, su padre Charles Campbell, es un importante senador de los Estados Unidos, un hombre poderoso e influyente, rodeado de enemigos que quieren hacerle daño a él y a los suyos. Después de un atentado dirigido hacia Jennifer a su regreso a su ciudad natal, Charles toma medidas en el asunto, dejar la vida de su hija a cargo de su hombre de confianza; Kyle Anderson un militar especializado en defensa personal y su jefe de seguridad. Cuando Kyle y Jennifer se conocen simplemente no se soportan; ella para él es demasiado inmadura y engreída, él para ella un pedante e insoportable, ¿Podrán llegar a entenderse después de un terrible comienzo? ¿Podrán soportar la atracción que crecerá entre ellos en mitad de su pequeña guerra por el poder? Primer libro de la saga: Protegida.
Leer másSi me preguntaran ¿Qué es lo peor de ser la hija de uno de los hombres más poderosos del país?
Definitivamente es no tener vida privada. Me llamo Jennifer Campbell, y soy hija del senador de la Florida, Estados Unidos. Desde que tengo memoria he vivido rodeada de lujos, excentricidades, y mucha gente a mi alrededor llenándome de todo tipo de atenciones. Podría parecer que tengo la vida perfecta, no me falta nada en lo absoluto, tengo todo lo que una chica de mi edad podría desear; dinero, fama y belleza. Pero la realidad es que… estoy muy lejos de ser feliz. Amo ser libre, y ser la hija de Charles Campbell me impide serlo. Mi padre es la persona que más quiero, pero su poder e influencia en la nación hace que todos los ojos estén puestos sobre mí, al final de cuentas seré su sucesora. Motivo por el cual estudio negocios internacionales en Manchester, Reino Unido. Así es, cuando entré a la universidad busqué una ruta de escape y decidí irme a estudiar en el exterior, lejos de todo el foco de la atención pública al ser la hija de un alto mando del gobierno. Se podría decir que aquí tengo algo de libertad, no del todo, pero es mucho mejor que vivir en aquella mansión que es más una cárcel que un hogar. No puedo negar que tengo una personalidad difícil, muchos me tachan de engreída, prepotente y superficial. Pero… ¿Qué puedo hacer si fui criada de esta manera? No conozco lo que es esforzarse por algo, y no me interesa en lo más mínimo dármelas de buena chica. Megan es mi mejor amiga, una chica inglesa, hermosa y extravagante, cuando la conocí bailaba en la barra de un bar cerca de la universidad, no pude evitar reírme al ver a aquella chica, sin vergüenza alguna, moviendo sus caderas al ritmo de una canción latina mientras bebía del pico de una botella. Los ingleses de por sí son muy estirados, pero mi amiga distaba mucho de ese calificativo, ella era fuego puro, y fue inevitable hacer conexión instantánea con ella. Es la única que soporta mi mal humor y mis arranques de histeria, se lo toma con diversión y eso me exaspera, parezco su payaso personal. Pero la amo, es la única persona que me quiere por lo que soy y no por lo que tengo. Ahora, después de dos años de no volver a mi país natal, mi padre por poco y me ha obligado a hacerlo, amenazándome con cancelar mis tarjetas de crédito, si no voy este verano a visitarlo. Ya veo de donde heredé lo naturalmente manipuladora que soy. Así que aquí estoy haciendo mis maletas para regresar a la ciudad que dejé atrás hace tres años, para volver a ser el centro de la atención pública y nuevamente perder mi privacidad, como es común cada vez que estoy junto a uno de los hombres más influyentes de los Estados Unidos. El senador de la Florida; Mi padre.Le escribo un mensaje a Kyle para comentarle nuestro plan de esta noche. Acepta y comienzo a arreglarme junto a mi mejor amiga.Me pongo un vestido blanco sin mangas y mi amiga se decide por uno color azul marino, bastante sensual y provocativo.Nos peinamos y maquillamos. Cuando estamos lista salimos para encontrar al par de sexis hombres que nos esperan en la entrada principal.Mi pelinegro como siempre me come con la mirada y me muerdo el labio deseando estampar mi boca en la suya.Michael por su parte mira a mi amiga como una diosa del Olimpo descendiendo de Atenas. Lástima que ella ni lo determina, lo pasa de largo dejándolo con un sin sabor que se le nota en la cara.Pobre.Entramos al auto y salimos de la mansión para ir a un club nocturno. En el trayecto el par de amigos van conversando y Meg y yo hablamos de nuestros planes cuando volvamos a Inglaterra.Una semana.Falta una miserable semana para que eso pase. Miro a Kyle desde mi lugar y mi corazón duele al pensar que pronto
Al día siguiente hacemos un poco de escalada, y nadamos en el lago. Comemos algo en el restaurante del lugar, la comida es muy rica, y los pescados se pescan directamente del lago.Volvemos a casa caída la tarde. Me siento un poco exhausta, y solo quiero llegar a recostarme y caer en los brazos de Morfeo. Aunque prefiero los de mi precioso novio.Entro a la mansión y lo primero que hago es ir a buscar a mi mejor amiga. No la encuentro en su alcoba y la busco por todas partes hasta que un guardaespaldas me indica que la vio entrar al gimnasio.Me dirijo al lugar y la encuentro en la caminadora, con un pequeño top y una licra que se le pega al cuerpo como una segunda piel. Lleva su cabello recogido en una alta coleta.Se ve increíble. Mi amiga al contrario de mí, ama el deporte. Siempre participa en todo tipo de deportes en la universidad y cada mañana salía a correr mientras yo me daba la vuelta en la cama para seguir durmiendo.Ella ha intentado inútilmente contagiarme de su saludable
JenniferTener un momento de intimidad con la persona que amas es indescriptiblemente mágico.Kyle y yo estamos en el yacusi de nuestra habitación. Bebemos de una copa de champaña mientras permanecemos abrazados. Él está a mi espalda, me encuentro recargada sobre su firme torso y recibo con placer las caricias que me dedica estremeciéndome el cuerpo con su cálida respiración.— ¿Puedes repetirlo? — inquiero con una sonrisa mientras juego con el borde de mi copa. — todavía creo que estoy en un sueño. No quiero que termine.— No estás soñando, y me has hecho decírtelo más de diez veces. — protesta y me carcajeo.Volteo la cabeza para mirarlo a los ojos. Sus luceros negros me observan con un brillo peculiar que antes no estaba ahí.Él me ama. En verdad lo hace.— Por favor, una vez más… ¿Sí? — sonrío y acaricia mi mentón con sus dedos.— Te amo. — besa mis labios con delicadeza logrando acelerar mi pobre corazón. — te amo, te amo, te amo… — susurra sin despegarse ni un centímetro de mí.
Nos bajamos del auto y me abrazo a su musculoso brazo para entrar al lugar. Kyle confirma la reservación y nos entregan unas canastas con algunos artículos personales. Un encargado nos guía a nuestra cabaña.En el camino voy observando todo con curiosidad. El lugar está lleno de naturaleza, hay muchos caminos pequeños que terminan en cabañas, u otros lugares para pasar el rato. Puedo visualizar un grande lago y un muelle de madera que se ve espectacular. El chico nos guía por un sendero, que lleva a una cabaña, afuera tiene una hamaca y una mesa para comer al aire libre.Nos entrega las llaves. — que disfruten su estadía. En caso de que quieran usar alguna atracción solo deben llamar a la recepción y prepararemos el equipo.— Muchas gracias. — dice el pelinegro y el hombre se va dejándonos solos.— Lo tenías todo planeado. — le digo mirando alrededor maravillada, nuestra cabaña está apartada del resto, y queda a unos metros de la orilla del lago. Es increíble.— ¿Te gusta? — inquiere
Último capítulo