Llegamos al segundo piso y mi amiga observa impresionada el pasillo elegante. La mansión Campbell tiene más de diez habitaciones, ocho baños, dos salas de estar, comedor, cocina, gimnasio, una sala de cine y de juegos, sauna con hidromasaje, una piscina de más de quince metros de longitud, con yacusi incluido. Además de una casa individual para el personal, incluyendo los guardias de seguridad. Esta casa pasa protegida las veinticuatro horas del día, los hombres toman turnos para cubrir la seguridad cada minuto.Todo muy exagerado, pero necesario.Mi padre es un hombre muy importante, lleva casi tres años frente al cargo y desde ese entonces ha sido el foco de innumerables ataques. Tres atentados graves, en una de esas ocasiones terminó en el hospital, habían hecho explotar la camioneta que iba atrás de la suya en una caravana después de haber asistido a un evento social del gobierno.El peligro constante es parte de su trabajo, y al parecer ahora el mío también.Cuando llegamos frent
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