Kyle
Carajo.
Por segunda vez he cometido un error que involucra a esta niña.
Noto la rabia brillar en sus ojos azules. Cuando espero que nos mande al carajo, y vaya a delatarnos con su padre, no pasa, simplemente se da la vuelta y se va.
Frunzo el ceño y muevo mis pies para seguirla, siento una mano rodear mi muñeca.
— ¿A dónde vas? — inquiere Stef a mi lado.
— ¿Cómo que a dónde? — la miro serio. — tras ella, o ¿Quieres que le cuente al senador lo que acaba de ver? — Stef abre los ojos con prem