Volteo a mirar a la rubia. Abre los ojos con pánico al notar mi expresión.
— ¿Q-qué sucede? — la voz le tiembla.
— ¡Corra, es una bomba! — la tomo del brazo y corro con ella lo más lejos posible, pero es tarde, en menos de cinco segundos la bomba detona y lo único que consigo es cubrirla con mi cuerpo cayendo junto a ella en la acera.
Jennifer
El cuerpo me tiembla incontrolablemente, tengo los oídos aturdidos y siento un dolor molesto en mi pierna. Respiro agitada sintiendo su peso sobre el mío