Desvío la mirada y la dirijo a mi amiga, le doy un sacudón para que vuelva a este planeta y se despabila rápidamente.
— ¿A dónde las llevo? — dice Kyle en su típica postura seria.
— Al club nocturno “Euphoria” — le digo evitando mirar en su dirección.
— Perfecto.
Enciende el auto y salimos de la mansión, en todo el trayecto mi amiga parlotea de aquí para allá, cada cosa que ve por la ventana del carro le emociona, y sonrío mirándola, yo estoy acostumbrada a esta ciudad, pero acepto que para un