— Es necesario. — dice soltando un suspiro. — no podré estar tranquilo si no me aseguro de que te encuentres completamente segura. — aprieto mis labios en una fina línea. — linda, créeme que lo que pasó hoy es solo el inicio, a partir de hoy tu vida se encontrará en constante riesgo.
Aprieto mi mandíbula y lo miro con reproche. — ¿Para esto querías que viniera? — le reclamo. — para tenerme encerrada en esta maldita mansión y así evitar que me asesinen apenas ponga un pie afuera.
Sus ojos me mir