Trece

Katerina se levanta y se prepara para ir a la tienda, se mira en el espejo y, por primera vez en muchos años, odia su reflejo.

¿En qué momento se acostumbró a verse así? ¿Por qué no ha hecho nada con respecto a su imagen después de la muerte de su esposo?

Antes de casarse, le gustaba usar vestidos de colores, no muy largos y que le resaltaran la figura; también llevaba un poco de maquillaje y dejaba su cabello suelto. Todo cambió cuando su esposo la empezó a celar hasta por tonterías, entonces debía vestir esas ropas anchas, largas y feas.

Se abraza a sí misma cuando recuerda las palabras de su invitado, a quien apenas conoció el nombre la noche anterior porque ni eso le había dado.

Ella se pasa la mano por el rostro en busca de alguna arruga o imperfección, puesto que, pese a que nunca se había visto vieja, ahora su rostro se percibe diferente.

—Acostarse conmigo sería como acostarse con su madre... —Hace una mueca de disgusto y pasa las manos por el espejo—. ¿En qué momento envejecí
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Anel HavokAy Gio le soltaste la verdad así sin anestesia Jajaj me encanta !!
Anel HavokGio diciendo tienes toda mi lealtad me hizo recordar a un perrito jajajajaja
Escanea el código para leer en la APP