Al regresar a la cabaña de Elara, Valentina se sentía como si un torbellino de dudas y nuevas incógnitas la hubiera sacudido. Las palabras de Gustavo resonaban en su mente, mezclándose con la preocupación por la manipulación policial y la creciente urgencia por encontrar el cofre.
Magaly la observó entrar, notando la confusión y la agitación en su rostro. —¿Qué pasó, Valentina? ¿Qué te dijo Gustavo? Parecías muy preocupada al teléfono.
Valentina suspiró, dejando caer su bolso sobre una silla. S