El sendero hacia la cabaña de Elara serpenteaba entre los árboles, bañado por las últimas luces del atardecer. Richard y Valentina caminaban en silencio, sus manos unidas como un ancla en medio de la creciente incertidumbre. La llamada de Magaly resonaba en la mente de Valentina, tiñendo de inquietud la tranquilidad del bosque. "¿Qué querrá Gustavo de mí?", pensaba, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda.
Al llegar a un claro, la cabaña de Elara apareció como un refugio rústico, con una ch