—Richard —dije con firmeza—, voy a regresar a Villa Esperanza. Estoy convencida de que tenemos que descubrir nuestro pasado.
Hubo un breve silencio al otro lado de la línea, y luego escuché la voz de Richard, cargada de una palpable satisfacción.
—Eso era lo que quería escuchar, Valentina. Eso me complace mucho.
—Lo sé. Me voy esta misma tarde.
—Te espero.
Cuando terminé la conversación con Richard, marqué el número de Magaly. Necesitaba contarle mi decisión.
—Magaly —dije, apenas contestó—, vo